Analuz Rivarola, a la espera de su sueño “Quiero seguir representando a Argentina”

Por: Pía Fonseca y Agustina García 

Con tan solo 16 años, es bicampeona en Taekwondo pero peligra su posibilidad de ir al próximo mundial por motivos económicos. A través de sus redes sociales inició una intensa búsqueda de sponsor.

 

“Y fui yo, gané. Salí campeona en luchas de 13 a 17 años, categoría 53 a 60 kilos y campeona en formas II Dan. El año que viene se realiza un nuevo mundial en Australia y quiero mantener el título y seguir representando a Argentina con todas las ganas. Pero me es imposible de financiar y estoy buscando un sponsor”.

Analuz Rivarola tiene 16 años, es apasionada por el Taekwondo y bicampeona mundial en ese deporte. Hoy, mientras sueña con el próximo mundial en Australia programado para el año que viene, también inunda las redes sociales a la espera de encontrar un sponsor que le facilite el gran costo económico que requiere viajar hasta el otro lado del mundo.

Ese es el mensaje que difundió en su twitter. Sin embargo, ese texto significa mucho más que lo 250 caracteres puedan decir.

Desde los seis años entrena Taekwondo en su casa hasta que, en febrero de 2008, su papá- Ricardo Rivarola- abre un gimnasio en las inmediaciones de su casa. “En mi primer torneo me tocó pelear la final contra un  varón: me pinchó con una patada en las costillas. Desde ese momento, y por miedo, decidí abandonar”, rememora Analuz. Meses más tarde de esa final, que la marcó de niña, Analuz optó por retomar el deporte que la apasionaba pero la principal razón de su retorno, según ella, consistió en que “estaba muy excedida de peso”.

Desde aquel entonces, no paró de participar en cuanto torneo interior o exterior hubiera. Fue así como, con tan solo doce años,  fue parte del Torneo Nacional que se llevó a cabo en la ciudad santafesina de Rosario hace cinco años. “Salí subcampeona de luchas y formas y a finales de 2013, también me recibí de cinturón negro I DAN” . Dos años después, volvería a superarse: obtuvo el cinturón negro II DAN.

El taekwondo es un arte marcial de origen coreano. Este deporte combina técnicas del kung fu, el karate-do y otras disciplinas más antiguas. Al igual que otras artes marciales, existen cinturones que reflejan el grado de destreza alcanzado por el practicante. Una vez que el deportista alcanza el cinturón negro -máximo grado- puede seguir avanzando hasta llegar al 9º DAN, que es la calificación más alta. Analuz  es bicampeona en 2do dan de taekwondo pero en el estilo ITF (International Taekwondo Federation) que se caracteriza por un mayor predominio de ataques sencillos y directos en la lucha deportiva ya que considera todos los aspectos y distancias del combate cuerpo a cuerpo, incluso los golpes de puño al rostro son totalmente válidos, puntuables y permitidos.

Con la noticia de que se jugará un nuevo mundial, esta vez en la provincia de Corrientes, a mediados del 2017, Analuz comenzó a entrenar: “Tuve que hacer dieta para entrar en la categoría 53 a 60 kilos y durante meses entrené como correspondía”, cuenta.

A mediados de agosto, la oportunidad mundialista llegó: “Tuve que pasar por cuatro rondas de formas y tres de lucha. Llegue a la final pero allí se me presentó una rival muy difícil ya que era mucho más alta que yo. Empatamos, tuve una lesión muy fuerte en la canilla derecha pero seguí en la pelea. Seguíamos empatando así que fuimos a muerte súbita: la primera que metía punto, ganaba. Fui yo”, relata con la misma exaltación que vivió aquel momento. “Salí campeona”, repite una y otra vez.

El próximo mundial es en Australia, y la familia Rivarola no puede enfrentar ese gasto. La búsqueda de sponsor no es nada fácil y, hasta el momento, resulta poco exitosa. “Quiero seguir manteniendo el titulo, quiero seguir representando a mi país, tengo muchísimas ganas y no quiero que esto quede trunco solamente por el costo de un pasaje de avión”, dice, o más bien pide y grita, Analuz .

Sus deseos fervientes de que aparezca un milagroso financista se debe a que la federación únicamente da subsidios a las categorías adultas, motivo por el cual, si la joven atleta no llega a viajar, representarán al país aquellos que sí tengan las posibilidades. Lo que demuestra una gran desigualdad de oportunidades dentro de la organización de este deporte. Sin embargo, no queda ahí.

Si se tipea en el buscador de google “Mundial de taekwondo, Australia abril 2019” las primeras siete respuestas que aparecen relatan “la conmovedora historia del chico que quiere ir al Mundial de Taekwondo a representar al país”. Se trata de Felipe Ballero, de 18 años, que también solicitó apoyo en sus redes sociales para poder viajar y a quién diferentes medios, como Clarín y La Nación, le realizaron notas para ayudar a difundir su historia.

No fue fácil para Analuz dedicarse abiertamente a este deporte: “Es más difícil para una mujer hacer deporte. Nunca me tome con tanta profundidad que me hayan discriminado. Siempre me clasificaban como “machito” o “marimacho” por el solo hecho de que me gusta el taekwondo”, manifiesta y agrega: “El deporte femenino está más visibilizado en el hockey sobre césped, creo que en general siempre estuvo más visto en los hombres, incluso en las peleas como boxeo, judo y demás están más vistas en hombres”.

Aunque el viento empuje muy fuerte en su contra, Analuz ni considera bajar los brazos: “Mi mayor sueño es poder llegar a cumplir todas las metas que tengo por delante, ganar los torneos, y viajar a donde sea necesario para poder conseguir los títulos que quiero”.“Esta es mi historia…”, sostiene. Y que los puntos suspensivos sigan vivos hasta que llegue un sponsor que aleje, definitivamente, el punto final.

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